2 abr. 2008

Nulla dies sine linea

Nulla dies sine linea que puede parecer un latinajo más a primera vista es una frase que para mí cobra especial relevancia... de hecho, la llevo tatuada en mi brazo izquierdo:


Nulla dies sine linea. Me acuñé esta frase por la simbología que yo creo encierra.

La primera vez que la escuché fue durante mi época de estudiante de bachillerato en el instituto, allá por el 2000.
Dicha frase servía de prólogo al manual personal e intransferible de mi profesor de latín, un señor que me enseñó a ser competitivo y a exigirme a mí mismo lo mejor. Toda una persona digna de mi admiración a no ser por lo capullo que resultaba en ocasiones (aunque supongo que en esa época, muchos docentes eran unos capullos a nuestros ojos)

Esta frase que significa literalmente: "Ni un sólo día sin una línea" yo la adapté, hace cosa de año y medio, personalmente a mí con el valor de: Ni un sólo día sin un objetivo. De ahí que junto a la inscripción yo quisiera dibujarme una rosa de los vientos, un icono de mi propia búsqueda de objetivos. Mis objetivos podrían variar día a día, dirigir la orientación hacia otro rumbo, como la flecha de una brújula, pero siempre he de tener uno presente para no perder el norte.

En ocasiones olvido lo que tengo tatuado en mi brazo izquierdo y lo que esto significa (o debe significar) para mí. En ocasiones dirijo mis esfuerzos hacia la consecución de los objetivos y sueños de otras personas, en muchos de estos casos más por admiración que por otra cosa.

Pero es en días como hoy, cuando al despojarme de mis indumentarias cotidianas de hombre carpeta, veo este tatuaje y percibo toda la fuerza de una forma dibujada en tinta sobre la piel.
Es entonces cuando caigo en la cuenta de que puse eso ahí para darme energías con las que cuidar de mi familia, querer con pasión a aquellos que realmente importan, valorar a los que siempre están ahí cuando los necesitas y, sobre todo, aprovechar mi breve paso por la tierra (ya que no deposito demasiadas esperanzas en la reencarnación), disfrutar este breve sueño que es la vida y hacer que merezca la pena, trabajar en no acabar en la mediocridad y el conformismo, pasar menos tiempo viendo la tv y aprovechar mi tiempo construyendo momentos memorables... como pueden ver, la lista es extraordinarimente larga.
Por supuesto, merecía la pena invertir un rato en compartir esto.

Curiosidades que acabo de descubri por internet:
-La oración Nulla dies sine linea es atribuída a Plinio el Viejo.
-Parece ser que el significado originario venía a decir algo como: "no hay que pasar un día sin escribir o leer una línea". Algo que por otro lado yo aconsejo fervientemente.
-La fuente de la que he extraído todo esto cuenta que Plinio el Viejo explicó que se conservaba allá por su época, una tabla en la que un pintor griego del s. IV a.C. dibujó una línea tan fina sobre otras que venían haciendo otros que nadie pudo superarlo... eso mismo deseo yo: hilar fino.
-Última anotación: hoy mi padre ha visto por fín su primera novela editada en el catálogo de novedades del próximo otoño de 2008. La novela se llama "Génesis, el ritual rosacruz" y es firmada por mi padre bajo el apodo de Patrick Ericson. Mi padre lleva escribiendo desde que yo era muy pequeño. Le he visto aporrear la máquina de escribir, verse las caras con Windows 95 y pasar horas y horas frente al ordenador escribiendo, leyendo, corrigiendo, releyendo... Si conozco a alguien que no ha pasado ni un sólo día sin un objetivo es él... se lo merece.

3 opiniones:

Francisco Javier Illán Vivas dijo...

Hola.

Un buen principio, un buen objetivo.

Ana Laura dijo...

El objetivo de querer objetivos me parece maravilloso. Me gusta la frase y me gusta la imagen de la Rosa de los Vientos, y tenerlo así, en el brazo, para recordarlo siempre, es elogiable. Sobre todo leyendo el significado que le das a esos símbolos.

Saludos!!

Blanca Perez Ramirez dijo...

La frase es del pintor Apeles. El de "zapatero a tus zapatos"