13 jun. 2008

Ficción realista en un sólo acto

Día 32 desde el inicio de la huelga general de transportistas, Murcia (España):

Los coches han dejado de circular por las calles. Las calles se encuentran ahora desiertas. ¿El motivo? No queda ni una gota de combustible en las estaciones de servicio.

Los piquetes se han adueñado de las carreteras. Por medio de pequeñas barricadas emprenden "guerras civiles" con los agentes de anti-disturbios.

Ya ha fallecido un transportista a causa de esta crisis y no será el último a tenor de estos acontecimientos.

Los supermercados están desprovistos de género y aquellos que no se aprovisionaron lo suficiente claman al cielo la resolución de estos conflictos.

Sólo los pequeños comercios (que antes no se comían un rosco debido a la coexistencia de las grandes superficies) poseen medios para abastecer a la gente. Y así lo hacen saber:




Mientras, aquellos en cuyas manos descansa la responsabilidad última de este asunto. Aquellos que tienen el poder de subir céntimo a céntimo el valor de ese oro líquido continúan durmiendo sin remordimiento que se lo impida.

Lástima, la gente lanza piedras en dirección equivocada...

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