11 oct. 2008

Lo denigrante

Hay que ver... la televisión nunca dejará de sorprenderme.
Aparte de crispar los nervios de los teleespectadores con el Advenimiento de la gran Crisis Apocalíptica aún les queda tiempo para mostrar otras pequeñas realidades igual de sorprendentes.

Ayer, el mismo día que podía escuchar de boca de varios empresarios, en una mesa de debate, que un método que les gustaría abordar (pero que no les dejan, pobrecitos) para no sufrir en su propia piel los estragos de la crisis sería abaratar los despidos e invertir menos capital en concepto de seguridad social para sus empleados, me topo con otra perla:

Alberto Ruíz- Gallardón declara que el oficio de hombre-anuncio es denigrante y propone su intención de prohibir el ejercicio de dicha profesión en su ciudad.
Yo se que a Gallardón lo que le gusta es ver su ciudad libre de ciertos "trabajadore/as callejero/as" que no le resultan agradables a la vista. De eso estoy tan seguro como de que esos trabajadores cambiarían su empleo por el del alcalde de Madrid, sin dudarlo.

Puesto que, además, otros políticos han tomado la avanzadilla en esto de definir qué trabajos son denigrantes y qué trabajos no lo son, aquí les dejo unas orientaciones por si deciden tomarlas en consideración para mejorar el panorama laboral español:

- Resulta denigrante que a los jóvenes, becarios o no, se les haga producir por una cantidad ridícula de dinero (o ni eso) bajo el precepto de que son "inexpertos".

- Resulta denigrante ser un número en una cadena de trabajo. Un número al que amenazar con reducciones de salario si no se cumple con la tasa de producción establecida.

-Resulta denigrante ser un empleado ejemplar y que, en lugar de premiarte, tu jefe decida asignarte una mayor cantidad de trabajo.

-Resultan denigrantes los trabajos basura, los contratos temporales, carecer de seguridad social, trabajar con escasas medidas de seguridad encima de un tejado, ser mileurista...

Y ya si nos ponemos...

-Resultan denigrantes los obreros con sus piropos, las mujeres con su posibilidad de quedar embarazadas, que no sonrías en tu trabajo de camarero cobrando cuatro duros y una pinta de gilipollas integral...

-Resulta denigrante ser un hombre- anuncio y que un número de personas que salen por televisión te digan que tu trabajo es denigrante y que a ellos les daría vergüenza estar en tu lugar.

A esos señores: Gracias, por hacernos ver lo denigrantes que son nuestras vidas...

8 opiniones:

Javi Illán (R) dijo...

La frase con la que me quedo: -Resulta denigrante ser un empleado ejemplar y que, en lugar de premiarte, tu jefe decida asignarte una mayor cantidad de trabajo.

Ahora, en politica no entro. ja ja

Un saludo hermano, ya me dices algo de la kinta un dia de estos.

Eric F. Luna dijo...

Ajá... así que perteneces al gremio de los trabajadores ejemplares, eeeh? jajaja.

La Menda. dijo...

Yo no trabajo........así qué...........

Eric F. Luna dijo...

Suerte tienes...

Proyecto de Escritora dijo...

Hay veces que te pones malo viendo las barbaridades que dicen algunas personas. Sobretodo los que están por encima de la gente normal (solo es una cuestión de dinero, y supongo que, a mas dinero, mas egoismo).
Es como ver el telediario y ver que los 7 paises mas ricos del mundo están preocupados de la crisis...pero si son ellos los que lo provocan!! yo alucino...

Un saludo!

Eric F. Luna dijo...

Esto es lo que es es.
Para algunas cosas son muy políticamente correctos y para otras son así de tajantes estos señores...

Un saludo a tí tambien Elena.

zz dijo...

Mira, hay muchas cosas denigrantes, no sólo en el trabajo. Y sí, el señor Gallardón quiere prohibir esa mierda de empleo. Pues me parece estupendo. El fin es estupendo, lo que no me lo parece es que sólo se actúe cuando la cosa canta. Hasta que no incomoda, molesta, hace ruido, no se hace nada. Así funciona la cosa.

Eric dijo...

ZZ:
A tí ese trabajo te parecerá una "mierda" pero cualquier trabajo puede llegar a ser denigrante ya de por sí.
Habrá quien pierda su puesto de trabajo por esta iniciativa.
No creo que perder tu trabajo en plena crisis sea precisamente algo agradable.

Un saludo.