26 nov. 2008

La crisis definitiva (o por qué todo es más fácil en las versiones para niños)

Veamos:
Esta tarde me encontraba a lo mío (cataloga que te cataloga) cuando me he encontrado con otro libro infantil que me ha llamado bastante la atención. Me atraen los libros infantiles porque dentro de su simpleza intentan explicar a los niños, conceptos que hasta para un adulto resultan complejos.

El libro en cuestión se titulaba El tesoro del campesino o algo por el estilo.
La historia que se narraba era la que sigue:
Un agricultor (ya algo viejuno) decide que ha llegado la hora de jubilarse y empezar a cobrar la pensión que el Estado le debe por tantos años trabajando bajo el sol como los lagartos.
El problema es que este señor ha decidido legar esas tierras, que tantas penas y alegrías le han proporcionado, a sus tres hijos. Tres pedazos de holgazanes que no han visto un parral en su vida.
Así que en lugar de decirles claramente lo que hay: "Chavales, a partir de mañana, a levantarse a las cinco de la madrugada que aquí el menda se jubila"; decide engañarlos diciéndoles que bajo la tierra hay un tesoro escondido y que para dar con él habrán de cavar y cavar.
Los pobres ilusos, que ya se ven nadando en la opulencia, se tiran de cabeza al campo, se hacen con los útiles necesarios y ¡ale! ¡a cavar!.
Como de entrada no encuentran tesoro alguno, deciden aprovechar unos hoyos tan hermosos para plantar todo tipo de cereales y hortalizas (total, el agujero ya está hecho).
Cuando finalmente se dan cuenta del engaño, ya es demasiado tarde, dependen demasiado de su sueldo mileurista de jornalero y no pueden pensar en otra cosa que en su jornada laboral de doce horas.
Eso sí, el cuento tiene moraleja: No hay felicidad tal como la que proporciona el trabajo.
Total, que los tres hermanos se encuentran al final de la historia con una sonrisa en el rostro (o una mueca de asco, uno nunca sabe) y una resignación que a su vez se ha transformado en conformidad, que a su vez se ha transformado en felicidad, que a su vez se ha transformado en el único sentido de sus vidas... vidas breves, vidas fútiles, motas de polvo en la última esquina de un gran salón comedor.

Y vosotros diréis, ¿y esto a qué viene?

Bien, la cosa es que llevaba un rato intentando imaginar que un ser extraterrestre procedente de un planeta o dimensión desconocida llegara a la Tierra y se preguntara por qué andamos todos tan revueltos con el tema de la crisis. ¿Acaso entendería él lo que implica una crisis para el ciudadano de a pie?

Lo de la técnica del marcianito no es por nada, sólo que al igual que los cuentos infantiles es una forma sencilla de simplificar aquellos conceptos que, de otra manera, nos resultarían complejos o difíciles de comprender.

Lo primero sería explicarle al E.T de marras qué es el dinero. Por supuesto, sin dinero no habría crisis que explicar:

Yo: Muy sencillo, cada país posee una entidad que fabrica papelitos de colores a los que pone unos números que señalan cuál es el valor de cada papel, cinco, veinte, quinientos... con esos papelitos se paga todo lo que ves a tu alrededor: edificios, comida, medicinas, servicios...
Extraterrestre: Aaaah... pero ¿es que cada papelito está hecho con un papel distinto? ¿y por eso unos valen más y otros menos?
Yo: Eeeh... no, creo que no, vamos.
Extraterrestre: Hum, y ¿quién fabrica esos papelitos?
Yo: Pues aquí en España antes era la Casa de la moneda y timbre, aunque ahora con el rollo éste de la Comunidad Económica Europea, creo que quien se encarga de todo lo referente a la creación del dinero y la cantidad de billetes en circulación es el Consejo de Gobierno del Banco Central Europeo.
Extraterrestre: Aaah... oye, antes has dicho que todo se paga con esos papelitos, entonces, ¿hacer dinero también cuesta dinero?
Yo: Estooo... claro. Supongo.
Extraterrestre: ¿Y cuanto cuesta?
Yo: Puesss... déjame que lo consulte en el Google un momento... ¡Ah, mira! Aquí pone que hacer cada billete cuesta exactamente seis centímos de euro.
Extraterrestre: ¡Qué poco! Y luego cuando te lo dan a tí puede valer hasta veinte euros... ¡o quinientos!
Yo: Bueno, no es que me lo den exactamente...
Extraterrestre: ¿Ah, no? y entonces ¿cómo lo consigues?
Yo: Bueno, pues se consigue trabajando.
Extraterrestre: ¿Trabajar, qué es eso?
Yo: Trabajar es pasar una buena parte del día en un sitio haciendo algo que sabes hacer y a cambio, tu empresa te da en billetes lo que considera que vale tu esfuerzo.
Extraterrestre: Ah, creo que ya lo entiendo, así que luego esos billetes tu los cambias por cosas bonitas que te gustan ¿no?
Yo: Eeeh... más o menos. Esto es así con las cosas pequeñas de poco valor, pero para comprar cosas grandes como una casa o un coche normalmente se le pide el dinero a un banco por anticipado y luego se le devuelve ese dinero más otro montón de dinero más por habértelo prestado.
Extraterrestre: ¿A un banco? pero, ¿no es un banco el que fabrica el dinero tan barato?, además, si ese banco necesita dinero para fabricar dinero ¿no lo pueden pagar ellos? Ya que fabrican el dinero sería lo justo... No entiendo por qué entonces tienes que devolverle más dinero del que te han dejado... ¡ellos hacen el dinero! ¿no?. (A estas alturas, nuestro amigo, el interespacial se plantearía cuestiones como: ¿Pero que necesidad teneis de una moneda de cambio tan fluctuante y arriesgada? ¿Acaso no teneis en la Tierra recursos suficientes como para abastecer a toda la población mundial? ¿O es que sois tan idiotas como para haber dejado todo el control de esos recursos en manos de unos pocos que los explotan para su beneficio?)
Yo: Eh, sí, eeeh... ya, pero como te están haciendo el favor de prestártelo por adelantado pues tienes que darles más dinero... por el favor.
Extraterrestre: ¿¡Pero qué favor!? ¿no has dicho que para conseguir ese dinero tienes que pasarte buena parte del día en un sitio haciendo algo? ¿Acaso ese dinero que pides al banco lo usas en caprichos tontos e innecesarios?
Yo: Hombre, capricho, lo que se dice capricho... En realidad tener una vivienda es un derecho social.
Extraterrestre: ...Ahora sí que no entiendo nada.
Yo: Pues imagínate yo.
Extraterrestre: ¿Me vas a explicar entonces qué es todo esto de la crisis?
Yo: Bufff... ¿qué tal si lo dejamos para otra ocasión? Sabes quien te podría explicar bien el tema de la crisis:

Por un lado Sami Näir, un filósofo, politólogo y sociólogo argelino que ha sido tachado de comunista por ir en contra de la privatización de otros servicios sociales como la sanidad o la educación. Él mismo piensa que "éste sistema no funciona (el capitalismo liberal), que padece un cáncer generalizado".

Por otro lado, Ignacio Ramonet, un intelectual español que no le vaticina demasiados años más de vida al actual sistema financiero mundial.

Extraterrestre: Y si todo funciona tal y como has comentado ¿hay alguien que crea en lo que dicen estos dos señores? no parece una postura muy seria la suya.
Yo: Hombre, no se qué decirte. De hecho, ellos dos fueron invitados de excepción en el Foro de Mundialización que tuvo lugar hace dos días aquí en Murcia.
Extraterrestre: Pero, ¿la gente se ha enterado de esto?
Yo: La verdad, entre tú y yo. Con esta crisis acechando encima de nuestras cabezas, ¿tú crees que la gente tiene tiempo para perderlo en estas tonterías?

8 opiniones:

Javi Illán (R) dijo...

Muy buena reflexion sobre el tema en cuestion... no la tuya sino la del extraterrestre, claro. ja ja ja.

Hubo absenta durante la entrevista¿?

Eric F. Luna dijo...

No. Me temo que el nuestro fue el típico encuentro en la tercera fase, jaja.

Un saludo.

Sonia dijo...

Jod... , qué bueno. Me ha encantado como has puesto el tema a la altura de la población. Éso es lo importante, que llegue a la gente.
Ya no es tan enrevesado, si todos tuvieran esto presente, muchas cosas cambiarían.
Y van a cambiar.
Gracias, por crear conciencia. Muac!

bluesswing dijo...

Eric, me ha encantado tu post, ME HA ENCANTADO!!!, y podríamos añadar ¿qué pasará con todas estas inyecciones de dinero que se están haciendo que son a cuenta de la deuda pública? Dentro de muy poco ese billetito valdrá su precio, es decir NO VALDRÁ NADA....y la vuelta al campo será obligada para todos. La imaginación al poder!!!!, repito , buenísimo el post. Trabajar en una biblioteca, ha de estar bien, no?

Stultifer dijo...

Después de un minucioso estudio, STULTIFER te otorga el prestigioso galardón al MEJOR BLOG DEL DÍA correspondiente al domingo 30 de noviembre de 2008 en No sin mi cámara por los contenidos y matices. Visitanos y comenta con nosotros. Saludos cordiales.
Vamos, que nos ha gustado mucho y hemos querido acercarnos a ti.
Puedes colgar el Premio voluntariamente en tu blog.
Ya formas parte de la Orden del Stultifer de Oro.
Y si tienes una escalera, mándanosla y la publicamos inventándonos una historia.

Eric F. Luna dijo...

Bluesswing: Gracias. Me alegro que estas ideas absurdas sirvan para decirle algo a alguien.

Respondiendo tu pregunta, trabajar en una biblioteca es algo... tranquilo.

Stultifer: ¡Gracias! no tardo en ponerlo, para el próximo, algo de pasta que aún seguimos formando parte de este sistema jaja.

Un saludo a los dos y miraré a ver si tengo una escalera por aquí.

Sonia dijo...

Vaya, vaya... Así que contestas a todos menos a la menda lerenda...

Eric F. Luna dijo...

Pardon!!!

Ha sido un lapsus!

Sabes que siempre agradezco tus palabras y comentarios, no te me ofendas guapa.

Un beso.