6 dic. 2008

Un post desidioso

Este es un post que escribo con toda la desidia del que tiene ganas de acostarse pero, en vez de eso, vacila y se plantea ¡coño, escribe algo! ¡hazles sentir cómo te sientes ahora mismo!...

Ahora mismo estaba escuchando un tema de Tom Waits, uno de esos temas que te ponen los pelos de punta, que te trasladan hasta un cuento lisergico y estrafalario, la madriguera del conejo,

y de repente...

De repente, me he acordado de una de las últimas ocasiones en las que un colega me sorprendió (gratamente):
Hasta hace no mucho yo trabajaba en una revista cultural y en uno de los últimos números en los que participé en la decisión de contenidos, nos planteamos escribir sobre dicho músico en concreto, a raíz de su primera e histórica actuación en España .

Bien, tenía el tema y tenía al hombre perfecto para esta misión. Mi colega aceptó encantado la propuesta, pero se retrasó tanto en pasarme el artículo que tuvimos que publicarlo un número después de la fecha prevista.

Yo pensaba que había tardado tanto porque no había sido capaz de escribir algo que le convenciera del todo. Por supuesto, me equivocaba.
Al cabo de un mes me hizo llegar un texto que me hizo abrir los ojos de par en par un par (valga la redundancia) de veces.

Os reproduzco un pequeño fragmento del escrito:

(...) Son las 21:30, los espectadores van tomando asiento, la función va a dar comienzo de un momento a otro y en el aire se respira la emoción del que va a ver algo único e irrepetible como es a Tom Waits en directo.

El fórum de Barcelona se impacienta, son las 21:45, he tenido suerte, tengo asiento en la fila ocho, el escenario esta cerca, el momento tambien, el fórum se impacienta y responde con pisotones, todo el tarimado comienza a vibrar, a bramar, todo comienza a temblar, treinta y cinco minutos después de la hora prevista, todo estalla en un silencio ensordecedor, la gente silba y aúlla, Tom Waits, “el iluminado”, sale a escena, el maestro de ceremonias, el presentador de circo.

Da comienzo a la funcion tocando la tríada de temas que hasta la fecha ha ofrecido en esta gira, “Glitter and Doom”.

Sobre un escenario que parecía la boca al infierno se erige un chamánico Tom waits con un bombín por sombrero nada habitual. ¡Comienza el ritual! Se contorsiona con “Lucinda”, brama con Jockey full of bourbon” y ruge con “God’s away on bussiness”. ¡Atronador! consigue erizarme con la magia y el encanto de “All the world is green”.

Y entonces, llega el hechizo, Tom Waits se sienta al piano y saca a relucir la belleza de entre la mugre con una de las canciones mas hermosas que nunca escuché, la canción con la que le conocí: “You can never hold back spring” (no puedes reprimir la primavera), continúa hechizando con Johnsburg, Illinois” y consigue poner de pie a los tres mil suertudos allí presentes con “Innocent when you dream”, otra de las más maravillosas baladas al piano del irrepetible genio de Pomona, ¡Qué fortuna la mía!

Esa noche, Tom Waits derramó lamentos, escupió maldiciones, cantó a la luna y aulló al amor, rugiendo melancolías y sollozando tristezas tan profundas que a más de uno arranco lagrimas (...)

En una ocasión anterior le pedí que me dibujara algo para ilustrar un artículo sobre las migas (una fiesta típica de aquí) y me preparó un sencillo (pero efectivo) boceto, tal como éste:

Gracias, Francho, por esto.

4 opiniones:

Javi Illán (R) dijo...

Nunca he encontrado explicación alguna a como Waits puede arrastrarnos de esa manera a balancear nuestras cabezas cual embolo. Te acuerdas de los perros esos que se colocan en los coches y el efecto de la amortiguacion al chocar con el abrupto terreno produce en sus cabezas¿?... Pues yo soy un mero adorno de automovil escuchando al Sr. Waits.


Un saludo men.

Eric F. Luna dijo...

Desde que conocí su música me creé una imagen mental de este tipo como lo más parecido a una gárgola haciendo música.

Desde luego, verlo en directo debe de ser abrumador.

Un saludo.

Stultifer dijo...

Tom Waits es el oso Baloo de El libro de la selva.

Eric F. Luna dijo...

Le pega...