24 mar. 2009

Brainstorming

Ayer Spiderman salvó a un niño. No lo digo yo, sino la prensa, que de por sí es muy dada al sensacionalismo.

Y es que aún hay gente que actúa pensando en los demás, por extraño que parezca (ya sabéis, en este mundo en el que todos estamos tan conectados como distanciados).


Ayer lo hablaba con mi chica:

¿No lo ves? No hay suficiente comunicación. Si la gente en el mundo tuviera una consciencia fiel de cómo viven y malviven muchos millones de personas, si existiera una comunicación real entre nosotros, si pudiéramos tener presente por un momento que existen niños de diez años que en lugar de manejar con maestría el mando de la Wii, saben usar un AK-47 como nadie y que no dudarían en reventarte el bazo por menos que nada… si pudiéramos tan sólo tener esto presente cada día, tal vez, y sólo tal vez este planeta aún tendría remedio… Lo cierto es que somos TODOS unos EGOÍSTAS.


Claro que ella me hizo ver la otra cara de la moneda:

Nuestros problemas no son menos importantes. ¿O acaso no hay gente que sufre por desamor, por estrés, por ansiedad, por frustración?... Pensar en nosotros no es sinónimo de egoísmo, es una tendencia natural. El amor empieza por uno mismo. Lo que debemos hacer es procurar llevar a cabo aquellas cosas que te hacen sonreír a ti y a los que te rodean.


Yo sí que no pude evitar sonreír. Yo estoy en guerra contra un mundo que está en guerra contra mí y el resto de los hombres. Ella aboga por querernos más en un mundo en el que no quererse implica estar perdidos. Misma moneda. Dos caras. Equilibrio y esas cosas.


Por separado no arreglábamos nada, pero juntos éramos capaces de hallar la solución al enigma, el despeje de la “x”:

Un hombre solo no puede arreglar el mundo, por consciente que sea de lo jodido que está (Por el amor de Dios, si hay brokers que juegan a la bolsa con mi cáncer de pulmón en desarrollo).

Preocuparse de los problemas de uno mismo tampoco soluciona nada más allá de las fronteras de la puerta de tu casa…

¿Qué hacer?

Partiendo de ambas hipótesis, lo más lógico parece ser que cada cual haga habitable su parcela de vida, que cada cual arregle su mundo y el de la gente que hay a su alrededor. Depositar la esperanza en una ola de honestidad que, en crecimiento exponencial, barra con la mentira, el odio, la humillación y la violencia global.

Y sobre todo con la pillería. La puta pillería del presidente corrupto, del empresario corrupto, de tu vecino, el muy corrupto. Con lo jodidamente bonita que es la inocencia…


¡Oh, Spiderman que estás en los (rasca)cielos, si me escuchas… ven a salvarnos!

Retiro

El autor de este blog ha estado ausente debido a un retiro espiritual.
Durante su ausencia ha tragado agua de mar, ha devorado páginas para después provocarse el vómito, ha ascendido el monte de Venus y le ha salido una cana.
Espera que sepan disculparlo.
Gracias.

11 mar. 2009

Humo (oda a una bocanada)


Voy detrás de ella, oliendo y disfrutando el aroma de su cigarro. Mis ojos se obcecan con su trasero. Majestuoso. Ese cigarrillo que humea entre sus dedos no es ninguna causa de muerte de millones de personas, sino el transporte de los besos que ella se reservó.
Y ahora ese humo me pertenece. Es mío. Recorre mi laringe de paso hasta mis pulmones. Me gusta ser su fumador pasivo. Me gusta ser adicto a sus bocanadas.
Deseo fervientemente todo el daño que ésto me pueda procurar.

9 mar. 2009

Frases... de libro (14)


"El pintor ciego que había alcanzado fama mundial fue entrevistado por un periodista. A la pregunta de si desearía recuperar alguna vez la visión para, así, poder contemplar sus propias obras, el pintor respondió: No, realmente no. Me horrorizaría comprobar que todo lo que hago es una porquería y que ustedes me aplauden sólo porque me tienen lástima."

De El imperio de Chu (Manuel Moyano)

4 mar. 2009

Olor a incienso puro

Hace un tiempo, un año exactamente, tomé una pequeña pero determinante decisión:
Mudar un modesto blog con este mismo nombre (Puro olor a incienso) a Blogger.
Unos meses atrás un colega de toda la vida (que, por supuesto, lo sigue siendo) me invitó a formar parte de un proyecto de red de blogs temáticos, sabiendo como sabía que yo soy un fanático de la letra impresa y que escribir me libera.

La cosa no fructificó demasiado: mi blog era de los menos visitados, la publicidad en mi bitácora la menos rentable.
Había un blog gastronómico y un blog de moda, un blog de cine y otro blog dedicado a la música... y luego estaba "mi blog": Un sitio en el que un individuo (yo) quería plantear su visión del mundo. No porque pensara que ésta era extraordinaria ni privilegiada, sino porque estaba seguro de que más allá de todo ese conglomerado de piezas que componen la vida diaria, tenía que haber muchísima más gente que pensara como yo. Estaba seguro. Yo sólo pretendía romper esa cáscara.

Ahora, cuando veo vuestros comentarios, lo he de reconocer: sonrío. Este blog había llegado a convertirse (sobre todo en su primera etapa) en un pulso conmigo mismo, en una partida de frontón, en una masturbación ante el espejo cuando no había nadie al otro lado.
No es que eso me decepcionara. Escribí al menos seis meses sin obtener apenas respuesta. Simplemente me había acostumbrado a ejecutar mi monólogo, a aprender de mí mismo, a darme cuenta de muchas cosas al verlas escritas, a dejar mis dedos cabalgar por el teclado para que no oxidasen a la larga.

La razón por la que este blog se llama así es algo que sabe poca gente: Hará un par de años, cuando comencé a escribir para una revista cultural, inauguré mi columna de opinión con un artículo que se titulaba de esta forma.
Recuerdo que para escribirlo me puse ante el ordenador y encendí incienso. Es algo que yo nunca hago, pero sólo trataba de hacer de aquello algo ceremonial. Para inspirarme, vamos.
Y creo que me inspiré.
Hice del blog la válvula de escape de esta olla a presión que tengo sobre los hombros y con más ímpetu si cabe, al veros aparecer uno a uno.

Estoy satisfecho (creo), voy a dejarme caer sobre el respaldo, a exhalar humo, a rascarme la barriga y a escuchar buena música.P.D. Perdonad que no os conteste a todos los comentarios, pero la Gran Crisis Mundial ha llegado a afectar a mi tiempo. Sin embargo, siempre saco tiempo para leerlos. Y para leeros.