4 mar. 2009

Olor a incienso puro

Hace un tiempo, un año exactamente, tomé una pequeña pero determinante decisión:
Mudar un modesto blog con este mismo nombre (Puro olor a incienso) a Blogger.
Unos meses atrás un colega de toda la vida (que, por supuesto, lo sigue siendo) me invitó a formar parte de un proyecto de red de blogs temáticos, sabiendo como sabía que yo soy un fanático de la letra impresa y que escribir me libera.

La cosa no fructificó demasiado: mi blog era de los menos visitados, la publicidad en mi bitácora la menos rentable.
Había un blog gastronómico y un blog de moda, un blog de cine y otro blog dedicado a la música... y luego estaba "mi blog": Un sitio en el que un individuo (yo) quería plantear su visión del mundo. No porque pensara que ésta era extraordinaria ni privilegiada, sino porque estaba seguro de que más allá de todo ese conglomerado de piezas que componen la vida diaria, tenía que haber muchísima más gente que pensara como yo. Estaba seguro. Yo sólo pretendía romper esa cáscara.

Ahora, cuando veo vuestros comentarios, lo he de reconocer: sonrío. Este blog había llegado a convertirse (sobre todo en su primera etapa) en un pulso conmigo mismo, en una partida de frontón, en una masturbación ante el espejo cuando no había nadie al otro lado.
No es que eso me decepcionara. Escribí al menos seis meses sin obtener apenas respuesta. Simplemente me había acostumbrado a ejecutar mi monólogo, a aprender de mí mismo, a darme cuenta de muchas cosas al verlas escritas, a dejar mis dedos cabalgar por el teclado para que no oxidasen a la larga.

La razón por la que este blog se llama así es algo que sabe poca gente: Hará un par de años, cuando comencé a escribir para una revista cultural, inauguré mi columna de opinión con un artículo que se titulaba de esta forma.
Recuerdo que para escribirlo me puse ante el ordenador y encendí incienso. Es algo que yo nunca hago, pero sólo trataba de hacer de aquello algo ceremonial. Para inspirarme, vamos.
Y creo que me inspiré.
Hice del blog la válvula de escape de esta olla a presión que tengo sobre los hombros y con más ímpetu si cabe, al veros aparecer uno a uno.

Estoy satisfecho (creo), voy a dejarme caer sobre el respaldo, a exhalar humo, a rascarme la barriga y a escuchar buena música.P.D. Perdonad que no os conteste a todos los comentarios, pero la Gran Crisis Mundial ha llegado a afectar a mi tiempo. Sin embargo, siempre saco tiempo para leerlos. Y para leeros.

9 opiniones:

yo calpurnia dijo...

hola,

Parece que he caído, en buena hora, en tu blog, me gusta conocer los porqués de la gente en la iniciativa de abrir un blog. A veces, según los contenidos que leo, me voy imaginando y componiendo una imágen más o menos de quien puede estar detrás. Muchos expresan los motivos en el primer post del blog, y otros, van haciendo reflexiones episódicas sobre esto, a lo largo del tiempo. Yo soy de estas.

Algo muy curioso, es que casi todos, hicimos varios intentos antes del, por así decirlo, definitivo.
Ahora , tu razón la tengo clara clarísima. Me gusta el nombre que le has dado, suena a eso, a momento preparado con cierto mimo para que pase algo... no tiene por qué ser nada extraordinario, pero tiene todos los ingredientes para que sea como poco, especial.

Disfruta del respaldo, de la exhalación de humo, de rascarte la tripa, y por supuesto de la música... mira yo ahora estoy con Madeleine Peyroux, más que recomendable

besos.

Stultifer dijo...

Se crea un blog sin saber cual será su destino. Mira el mío... que no tiene destino.

bluesswing dijo...

Eric, me siento muy identificada con tu entrada de hoy. Mi motivo personal para abrir un blog fue terapéutico, descubrí gracias a una correspondencia que establecí con un amigo que escribir me ayudaba a descubrir de mi misma, era como una meditación activa. El segundo paso fue "hacerme" con las herramientas, abrí un primer blog pero tuve problemas técnicos, la siguiente decisión fue la de compartir abiertamente con los demás o no. Fue una decisión muy meditada, pero llegué a la conclusión que tenía la obligación de compartir, nunca se sabe quién hay al otro lado, nunca se puede medir el efecto de una palabra. Un poco como lo de aquella lectora que dejó impreso en ese libro aquel texto. Compartir me ha acercado a personas como tú. Me pasa como te dice Calpurnia, te construyes una imagen, ves otros puntos de vista:CRECES y APRENDES y , al menos yo, DISFRUTO, GOZO.
Te podría decir muchas cosas más, pero creo que me alargaría demasiado. Yo enciendo incienso todos los días y tu blog realmente es Puro Olor a Incienso.

Stanley Kowalski dijo...

Muy interesante la razón que das por la creación de tu blog, una vez mas queda demostrado que hay que seguir nuestra esencia, eso es lo que vale. Rascate la barriga tranquilo, te lo has ganado.

BESOS

Javier Illán dijo...

Yo hago mía la frase Simplemente me había acostumbrado a ejecutar mi monólogo, a aprender de mí mismo.


Por cierto aun guardo en mis documentos el .doc que me enviaste hace esos años titulado de esa forma, y creo que fui uno de los primeros en leerlo


Yo hace tiempo cambie el modus de mialacena y acerté. Sin embargo tu sin apostar por otras formulas creces, buen trabajo.

Y la cancion un puntazo, no sabia de donde procedido ternera prodida

Un saludo, PAz

Entrelíneas Digital dijo...

Hace unos meses un colega y amigo, -creo, hasta que él me diga lo contrario-, me dijo que se alejaba de mi lado porque el proyecto que estábamos creando ya no formaba parte de sus sueños, "este es tu sueño, pero no el mío", me dijo literalmente y se marchó. La verdad, en aquel momento eso me sentó como un tiro, pero meses después agradezco su sinceridad, -hay pocas personas hoy en día que lo tengan tan claro y que tengan cojones para decirlo-. Lo que no entiendo es por qué es tan difícil sentarse con él a tomar unas birras. Supongo que aquello del gran sueño colectivo murió en los 70 y con Kerouac, Hunter S. Thompson, Bukowski...
Pero supongo que tendremos un hueco para una cerveza y un rato para brindar por los viejos sueños...

Un saludo, enhorabuena por tu blog, hacía tiempo que no lo leía...

Eric F. Luna dijo...

Calpurnia:
Sí, has llegado en buen momento, o en el momento que correspondía, según se mire. Gracias por comentar.
¿Madeleine Peyroux? No la conozco, pero la cataré enseguida.

Stultifer:
¿No tiene destino? Qué dramático suena eso. Mira que las escaleras siempre conducen a alguna parte.

Bluesswing:
El blog como método terapeutico barato... lo cierto es que resulta sano sacar fuera todo eso, mostrarlo al mundo y preguntarnos: ¿piensas igual que yo?
Y hay que admitirlo, como tu bien has dicho, se goza.

Kowalski:
Supongo que es un poco lo que tú dices: seguir nuestra esencia, ser reales con nosotros mismos...

Javi:
Sin duda, fuiste uno de los primeros en leerlo. Sabrás entonces que "puro olor a incienso" guarda una paradoja en sí mismo, "lo irreal de lo que tomamos por cierto" podría ser una buena traducción.
Las fórmulas cambian día a día y tú has dado con una buena, si señor.
Por cierto amigo, tienes buen oído.

Gerardo:
Gracias por pasarte. No fue cuestión de "cojones", es que el tiempo me ha enseñado que la gente suele hacerse más daño cuando se miente a sí misma y no es sincera con los demás.
Espero que te vaya realmente bien, tío.
Y lo del tiempo... verás últimamente he de sacarlo con calzador!!!

Un fuerte saludo a tod@s.

Vicky dijo...

Felicidades por valorarte a ti mismo.

Un abrazo,

Khumeia dijo...

Una heladísima tardecita de "jueves que no arde" encontré tu blog e hice mías tus palabras. Pienso que masturbarse frente al espejo es un ejercicio inevitable, aún cuando del otro lado haya quienes se hagan eco de lo que tenemos para decir.
Un abrazo.